23 julio, 2009

Tiremosle piedras al mar...

No tienes ni idea de cuánto te echo de menos cada día.
A veces me pregunto si estoy preparada para que vuelvas.
Me llenas de intriga.
Te quiero.
Y te necesito en algunos momentos a mi lado, para que me regales flores y abrazos y hablemos sobre trenes o la luna.
Vuelve pronto, por favor. Vuelve.

10 julio, 2009

MaR...

¿Quiénes somos cada uno de nosotros para juzgar que algo o alguien es bueno o malo?
Porque me gusta lo perverso y lo corrupto y corrompido.
Porque me gusta respirar la brisa del mar cuando nada puede salir peor.
Porque dormiría sobre la arena y con una caracola como una almohada.

Rutina...

Hace poco soñé que buscaba desesperadamente quedarme embarazada. Recuerdo los instantes de desesperación y los largos minutos de espera ante un test de embarazo. Recuerdo las lágrimas corriendo por mi mejilla y mi cara reflejada en la hoja de un cuchillo con el que pretendía huir de mi agonía. Ya dándome por vencida me senté en la cama y de forma rutinaria saqué mi botella de agua y me dispuse a tomarme una pastilla. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que eran anticonceptivas.

Hay veces que algunos actos, aunque los veamos normales, aunque sean realizados por tradición, no son necesariamente buenos. En cambio no vemos el problema porque la solución es evitar algo que ya consideramos habitual. A veces encontramos carente de sentido analizar el día a día y resulta que en los pequeños detalles encontramos la solución.