Entre susurros y casi sin querer pronunciarlo, ella dijo: "Soy una mujer comprometida."
Él la miró, como si fuese evidente tal obviedad y respondió: "Sí, pero con el hombre equivocado."
Septiembre
Hace 16 años
La casita de lacasitos es ese lugar del que todo el mundo ha oido hablar, alguien ha estado alguna vez por allí, pero nadie sabe saborearla como tú.
Toda persona es la equivocada para comprometerse. En cuanto conviertes el amor en un compromiso, en un trato, lo haces ajeno, lo haces involuntario.
ResponderEliminarLo hermoso sería transformar el amor como sometimiento mutuo de la voluntad en confianza mutua y libertad; en un "te quiero", y no lo necesito demostrar.
Maravilloso, Dani. Me encanta y me parece muy acertado.
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