Cuando la magia se desvanece solo queda una delgada línea entre la realidad y tú. Puedes cruzar definitivamente y estrellarte como lo hicieron tus sueños o puedes aferrarte con uñas y dientes a lo que de verdad crees que ocurrirá.
El lado negativo de acogerte a tu intución es que si no sucede, la delgada línea se desvanece definitivamente y no te quedará más remedio que atenerte a las consecuencias.
-Mi vida era rutinaria y monótona. Por eso te conocí.
-Entonces es eso. ¿No soy más que un juguete?
-En eso te equivocas, eres la magia.
Septiembre
Hace 16 años

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