Supongo que para el sistema cronológico individual de un trabajador, las 11 de la mañana es tarde y por lo tanto una hora perfecta para despertar.
En mi opinión, creo que no hay mejor hora para seguir durmiendo o remoloneando en la cama, sobre todo si te espera un largo día de campo con la familia entre columnas y columnas de libros y deberes.
Jalepós gar estín ho bíos...
Septiembre
Hace 16 años

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