-Perdone señorita, ¿me deja sentarme? Es que soy una mujer embarazada que tiene un marido y viene cansada de trabajar... (Yo mientras sujeta a la supuesta barra, con cara de vieja, partiéndome).
-No pasa nada, Casandra. (Anita dibuja una especie de sonrisa en el rostro y empieza a partirse).
-¡No es justo!
-Sí, llora.
(Sí, claro, llorar... ¡pero de la risa! jajajajajaja)
Es que no puedo, no puedo jajajajajjajajajaja llevo riéndome todo el día.
Las chicas perdonan a quien lo intenta, a quien no perdonan es al que no lo intenta...
Septiembre
Hace 16 años

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